¡Hola! Desde Hermes Wellness, queremos charlar contigo sobre un asunto que, si lo
piensas, siempre vuelve con el calor: la piel que se resiente, se mancha o se seca más de la
cuenta. Y sí, lo entendemos bien, por eso hemos armado esta especie de plan de ataque, un
mapa para que este verano tu piel no sufra las consecuencias del sol y todo lo que viene con
él. Todo basado en lo que llevamos viendo día tras día en consulta.
1. ¿Y por qué la piel se seca tanto cuando hace calor?
Bueno, en verano el calor aprieta y, sin que te des cuenta, tu piel empieza a soltar agua y
grasas que normalmente la mantienen en forma. El sol pega fuerte, el viento, el cloro de la
piscina, el salitre del mar… todo eso va como arrasando con la protección natural de tu piel.
Terminas con sensación tirante, algo molesta y con más riesgo de que aparezcan esas
manchas del sol tan fastidiosas. Ya sabes, las típicas que luego cuesta quitar.
2. Antes de todo: limpieza y exfoliación (sí o sí)
Limpiar sin frotar como si fueses a pulir algo
Vamos con lo básico: hay que limpiar la piel dos veces al día, sin falta. Pero ojo, nada de
agua caliente ni jabones agresivos. Usa un limpiador suave, tipo gel ligero o agua micelar.
Así eliminas el sudor, el polvo de la calle y los restos del protector solar sin dañar lo que no
hay que tocar.
Exfoliar pero sin pasarse
Una o dos veces a la semana, no más. La idea es ayudar a que la piel se renueve y que todo
lo que te pongas encima, penetre como debe. Pero si justo te vas a exponer al sol, mejor no
exfolies ese día. Podrías irritarte o acabar con manchas que no estaban en el plan.
3. Qué hacer antes de enfrentarte al sol sin miedo
Hay como una especie de ritual previo que muchos dermatólogos recomiendan. Son cinco
cosas clave: protector solar (obvio), hidratación, antioxidantes, una exfoliación suave cada
tanto y, si te interesa, algún suplemento.
1.5 El protector solar: tu escudo invisible
● Usa siempre uno de amplio espectro, con mínimo SPF 30, aunque si
tienes la piel clara o propensa a las manchas, mejor el de 50.
● Aplícalo con tiempo, no salgas corriendo con la cara blanca. Espera unos
20-30 minutos antes de salir. Y cada dos horas, reaplica, sobre todo si
has sudado o te has metido en el agua.
● Si puedes, evita estar al sol en horas fuertes: entre las 11 y las 16 h. Si
sales, busca sombra o usa sombrero, gafas, ropa que cubra y si tiene
protección UPF, mejor.
● Hay formatos prácticos para llevar encima: brumas, sticks… no hay excusa.
2.5 Hidratación sin descanso
● Lo básico: bebe agua, al menos dos litros por día. Parece obvio pero
no siempre se cumple.
● Y por fuera, cremas con ácido hialurónico, ceramidas o aloe. Sobre
todo después de haber tomado el sol.
● Si vienes de la playa o la piscina, un buen after-sun o algo que calme
tipo loción ligera puede marcar la diferencia. La piel lo agradece
enseguida.
3.5 Antioxidantes, de adentro y afuera
● Come bien. No hace falta complicarse: frutas, verduras, pescado azul,
frutos secos, aceite de oliva… todo eso te protege desde dentro.
● En el rostro, busca cosméticos que tengan vitamina C, niacinamida o
incluso probióticos. Ayudan a que la piel se vea uniforme y resistente.
4.5 Retinol y peelings, sí… pero con cuidado
● Si te vas a hacer un peeling, mejor que sea suave y en un momento
donde no te vayas a exponer al sol enseguida.
● El retinol, que es excelente, úsalo de noche. Y al día siguiente, hidrata
y protege, porque la piel queda más sensible.
5.5 ¿Suplementos? Puede ser, pero no hacen milagros
● Hay cápsulas que ayudan, sí. Pero consúltalo con un dermatólogo. No
reemplazan la protección solar ni lo que haces por fuera, son como un
complemento.
4. Cómo evitar (o al menos reducir) las manchas que
salen con el sol
Que no aparezcan, o al menos que no empeoren
● Lo de siempre: protector SPF 30+ o mejor aún 50+, reaplicar con
frecuencia, y tratar de evitar las horas donde el sol castiga más.
● Gorra, gafas, ropa con protección. No es solo estética, también es salud.
● Cuando llegues a casa, lávate bien para quitar el cloro, la sal… y
después hidrata. Es importante.
Ojo con las manchas raras
● Si ves que un lunar ha cambiado, o que una mancha crece, tiene bordes
irregulares, pica o sangra, no lo dejes pasar. Pide cita con un
especialista.
Si ya hay manchas: no está todo perdido
● Hay tratamientos en clínica que funcionan muy bien: láser, peelings,
cremas específicas. Pero no improvises, consulta primero.
● En casa puedes usar productos con vitamina C, niacinamida, retinoides o
ingredientes como el ácido kójico o el azelaico.
1. Según tu piel, algunas cosas cambian
Si tu piel es sensible o tienes pecas
● Busca productos sin perfumes, testados dermatológicamente. Mejor si
son hipoalergénicos.
● Y con las pecas, más cuidado todavía. Usa siempre SPF alto y evita el
sol directo en las horas más duras.
Si es grasa o mixta
● Limpia bien pero sin secar en exceso. Cremas oil-free, que no dejen la cara
brillante ni obstruyan los poros. Hay protectores no comedogénicos que van
muy bien.
Si ya tienes signos de edad o manchas antiguas
● Retinoides, antioxidantes potentes y, si puedes, algún tratamiento en clínica
cada cierto tiempo. Ayudan muchísimo.
2. Cuando termina el día (o el sol): cómo recuperar la
piel
● Ducha tibia, nada de agua muy caliente. Usa jabones suaves, sin perfumes
fuertes.
● Después, una buena hidratante o after-sun. Busca aloe vera, manteca
de karité, algo que deje la piel cómoda.
● Si hay enrojecimiento o picor, aplica mascarillas calmantes o sérums
con ingredientes como centella asiática o alantoína.
● Y si te has quemado… paños fríos, cremas específicas y nada de sol hasta
que la piel se recupere por completo.
3. Algunos consejos extra que quizá no tenías en
mente
● Evita el tabaco, el alcohol en exceso y controla el estrés. Todo eso, créenos,
le pasa factura a tu piel.
● Revisa tus protectores: no vale usar el del verano pasado si ya está
abierto desde hace mucho. Mira la fecha de apertura.
● No te fíes del SPF: el sol también entra por las ventanas o
mientras conduces.
● Y lo más importante: adapta tu rutina a ti. No hay fórmulas mágicas pero
con constancia, todo mejora.
4. Cierre con el sello Hermes
Verano no tiene por qué ser sinónimo de piel seca, apagada o llena de manchitas que no se
van. En Hermes Wellness sabemos bien cómo ayudarte a mantener tu piel bien cuidada,
incluso cuando el calor aprieta fuerte. Nuestra receta no es un secreto:
- Empezar con buena limpieza y protección
- Mantener la hidratación constante (desde dentro también)
- Apostar por los antioxidantes y renovar sin dañar
- Observar la piel, tratar lo que aparece y prevenir lo que se pueda
Sigue esta guía como mejor te encaje, sin obsesionarte, pero con ganas de cuidarte. Y si
sientes que necesitas una mano o simplemente quieres un plan personalizado, ven a una de
nuestras clínicas. Te miramos la piel, te damos un enfoque a medida y sí, buscamos que los
resultados se noten.
